Ahogar a riegos la semilla que no germina. Secarme al sol. Nubes miradas deformes, despojadas de contorno, pasan encima. El secado siempre al aire nocturno. La tierra desbaratada con las manos, vuelta polvo. Me baño en casa deseando irme con el agua que se despide de mi cuerpo. Escapados de las manos, abrazados, sin germinar nunca. Abrazado en un frasco con algodón. La semilla no germina y el sol no seca. Nos bañamos a ojos cerrados, sin poder agacharnos más, abrazados con nadie, sin poder resbalar por la rendija. Vuelta polvo, tierra estéril cae de mis manos. Manos que el sol no seca, de un cuerpo que el agua no germina. Nacido hijo de nubes de algodón áspero; nubes llegadas de otros vientos y de otras lluvias. Nacido lejano de otra tierra tan estéril como esta.