Detrás de sus cabellos como aureola un segundo cielo más alto nubes formando manadas de ballenas peces en guerra dos veterinarios cocineros maestros del voltear y sazonar dos personas haciendo caras repugnantes antes de vomitarse encima  (no metafóricamente) y cuando uno se limpia el otro dice que no se puede esto no puede ser espérame allá en el mar hay solución hay que intentarlo ven espérame

Cuando empacan son dos turistas dos personas dos seres sintientes —dolientes— juzgantes que juegan al mar a ondularse como radiofrecuencias como rulos tibios de quién siendo lupas las nubes y ellos dos hormigas bajo un sol sol

Acércate cielo-mar hiérveles esos bronquiolos analógicos esas membranas saladas endúlzalas esos órganos mocosos viscosos esos ojos ya dos ruinas arqueológicas que colisionan con sus dos obsolescencias digitales y se transforman en astillas palpitantes de nada nada de nada

Báñalos lienzo mitad mar mitad cielo de fluido de cartílago de vómito de sangre mitad roja mitad rosa amor de piel sensorial metafórica miméticamente rosa y labios rosas de brillitos rosas parpadeantes como fuegos artificiales como éxtasis de transfusión de sangres incompatibles o vértigo de la caída entre dos palabras dos pensamientos inconexos

Pero todo eso ya lo viví