Una mujer corre la cuerda hasta extraer su corazón. Con acuarelas lo reproduce en un calco más vivo, más tierno, y del anterior queda el polvo y del nuevo suenan latidos. Talla su creación, limpia el excedente de sangre y reinserta el corazón, calco de otro calco. Algo falla: un desajuste. Hay que desechar todo. Afueran venden pechos nuevos. Intercambia. De nuevo algo algo falla. Extrae sus calcos. Sopla. Gira. Sopla. Reinserta. No funciona. Sedienta del corazón, la mujer entiende que morirá. Sube al techo para respirar pero el ocaso no rehidrata imitaciones. En lo alto extrae la mujer su cuerpo para arrojarlo a la carretera. Algunos autos pasan. Baja por él para arrojarlo otras veces. Revuelto ahora de amor lo reinserta: clic.