Todos los días sale el sol y todos los días se mete. Lo mismo hace la luna. Me hablan con colores y a ninguno escucho. Tan sordo estoy que tienen que repetírmelo a diario y, aun así, nada escucho. Quiero oír todo lo que tienen para contarme. Quiero que me hablen del cielo, de las estrellas, del planeta, de la vida, de la muerte, del día, de la noche, de mí… Quiero estar sordo y no solo.