Hoy no soy yo, hoy soy pequeño, diminuto; hoy soy una rueda de un engranaje, un pétalo de una flor, un ladrillo de una pared. El engranaje está descompuesto porque las piezas se sublevaron, pero hoy no soy un engranaje, hoy soy una rueda. Flor inodora. Pared despintada. Hoy es más pequeño mi mundo y más pequeño el recorrido de mis pasos; más tenue mi voz que ya no alcanza a mi boca y más sordos mis segundos que ya no caben en mis oídos. Hoy soy colosalmente enorme, pero yo soy diminuto, así que guárdame bien en tu bolsillo y no me pierdas.