Lo mismo de siempre: el mismo día, lo mismo de ayer, lo mismo de mañana. Hice esto, hice aquello, no hice esto, no hice aquello. Y hacer lo mismo que hago para olvidar lo anterior abre una puerta a otra habitación del mismo color, color azul como el cielo que siempre es azul: ayer, hoy y mañana. E intentar no hacer lo mismo es lo mismo que hago cuando todo es lo mismo. El mismo yo, el mismo mundo, el mismo día y noche, el mismo segundo. Vida siempre azul. Y yo siempre yo: el mismo que siempre hace lo mismo de lo mismo de lo mismo de lo mismo por no querer hacer lo mismo. Ayer, hoy y mañana.