¿Qué es? Las paredes blancas se pintan grises, lo mismo de siempre. Se pintan grises, pero no es el color, no es la hora ni el sol poniéndose que ensombrece mi habitación. No son mis ojos tampoco, pues lo escucho con nitidez: el silencio del gris. El que llega sigiloso, me abraza por detrás y me susurra en gris. Una vida y una muerte comparten color en mi habitación. ¿Qué es? Es todo. Es nada.