Cuando el plateado desaparezca, mires al cielo, busques la luna y no la encuentres plateada, ¿la extrañarás?
Cuando no sea la que acunó tus años. Cuando no sea el lucero de tus noches. Cuando sea de otro color y no puedas más abrazarla, decirle que la extrañas. Cuando tenga otra tonalidad y no percibas su aroma y sean otras sus manos y suene distinto su voz.
Cuando no sea luna la luna y no quepa su nombre en nadie más y no alcance tu llanto a devolver su plateado, ¿la extrañarás?