Encontrar la palabra exacta es encontrarme conmigo mismo, frente a frente, viendo sus ojos con los que me veo; es despejar la neblina, vislumbrar mis alrededores y ver el suelo bajo mis suelas (solo ver, porque vivir ya es sentir). Me encuentra, luego me lo dice, Tus palabras son más tuyas que de nadie más. El mundo es más tuyo que de nadie más, luego calla, cierra sus ojos, y yo vuelvo a quedarme sin palabras y sin mundo por más que escriba y por más que viva… hasta que lo encuentro en otra palabra.
Él
2024-08-27
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