Con cada paso, sumo un pedazo más a mi colección. Son pedazos del mundo. Del cielo a dos rayas pintadas por inmenso dolor. El cansancio de esta travesía lo sostiene una tierra igual de quebrada y dolida. Mi labor como coleccionista lo hallo en no olvidar. Acumulo recuerdos que puedan aumentar mis ansias de seguir viajando, de seguir planeando sueños y deseos inalcanzables. Aunque sea todo falso, me permiten continuar la expedición.

Con cada paso descubro verdades que no se me permite negar. El ardor de un hombre que siente. De un hombre que busca en sus pasos algo que le permita avanzar un poquito más.